La distancia de seguridad

Uno de los elementos más importantes en el campo de la seguridad vial es sin duda el concepto de distancia de seguridad. Se trata de algo básico que todo conductor debería respetar, pero a la hora de la verdad, lo cierto es que muy pocos lo hacen, ya sea porque no saben cómo funciona o, peor aún, por simple desidia.

De forma  general, la distancia de seguridad puede definirse como la distancia de separación que debe haber entre nuestro vehículo y los vehículos de alrededor de forma que podamos ser capaces de detener nuestro automóvil completamente sin generar un percance con los otros ocupantes de la vía. El mantener la distancia de seguridad es un requisito obligatorio, y en caso de incumplimiento puede ser motivo de sanción, tanto económica como en pérdida de puntos.

A partir de la definición anterior se deduce que la distancia de seguridad no es una medida fija, sino que resulta variable, viéndose afectada por múltiples factores.  Es más, no existe una única distancia de seguridad, sino que se puede hablar de hasta tres distancias de seguridad que hay que respetar.

En primer lugar estaría la frontal, que engloba el espacio entre nuestro vehículo y el que lo precede. Junto a ésta encontraríamos la distancia lateral, que es la distancia a respetar entre nuestro vehículo y los que circulan a nuestra izquierda o derecha. Y finalmente estaría la distancia trasera, fundamental cuando se adelanta a otro vehículo.

Todas pueden variar en función del estado de la carretera, el número de vehículos en la vía o la velocidad a la que circulemos, pero lo más importante es tener siempre presente que hay que dejar un margen suficiente para poder actuar en caso de percance inesperado.

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